Simón Bocanegra
PROLOGO

Empieza la acción en Génova, año de 1338

Una gran plaza de Génova. En el fondo, la iglesia de San Lorenzo,1 que se iluminará luego interiormente. A la derecha del espectador, el palacio de los Fiescos,2 figurando de mármol, con un gran alcón. En la fachada se verá una imagen de la Madona de Castelnovo,3 con un farolillo delante, que alumbrará esta parte de la escena. Entre el palacio y la iglesia quedará la entrada de una calle. A la izquierda, en primer término, una casa de pobre apariencia, y otra más regular en el fondo, pegada al muro de la iglesia. Entre estas dos casas, quedará también una calle. Empieza a caer la tarde

ESCENA PRIMERA

PIETTRO, que sale de la iglesia. PAOLO desemboca al mismo tiempo por la izquierda y va a atravesar la plaza. PIETTRO
se dirige a él
PIETRo. ¿Paolo Albiani?
PAOLO.            ¿Quién me llama?
PIETTRO. Espera un instante.
PAOUL               ¡Piettro!
 ¿Qué me quieres?
PIEITRO.              Necesito
 de tu apoyo.
PAOLO.          ¿Con qué objeto?
PiETTRO. Esta noche ha de elegirse 5
 el abad,4 y el pueblo entero,
 para apoyar a los nobles,
 viene con tenaz empeño.
 Pero estamos desunidos.
 Tú, que ejerces grande imperio 10
 sobre las masas...
PAOLO.              ¡Yo!
PIETTRO                 Y cuentas
 a tu voluntad sujetos
 cien votos...
PAOLO.         Sigue: ¿querrías
 ser nombrado?
PiETRO.           ¡Yo!, ¿a qué efecto?
 Yo no.
PAOIO.      ¿Apoyas, por ventura, 15
 a alguna persona?...
PIETTRO.                Es cierto.
PAOLO. ¿Querida en Génova?
PIETTRO.                 Mucho.
PAOLO. ¿Poderosa?
PIETTRO.         Yo lo creo.
PAOLO. Y te será agradecida
 si la nombras...

4. El abate del populo (gobernador) era elegido al principio por E dos los estamentos representados en el gobierno de la ciudad; pero a partir de 1335. en que los gibelinos se hicieron con el poder, fue elegido por los capitaní, sin la intervención popular.
 
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PIETTRO.             Yo lo espero; 20
 y me premiará..., es decir...
PAOLO. Sí, sí; es decir, que te has hecho
 ambicioso.
PIEITRO.         Eso no es malo.
 Y cuando ayudan los tiempos...
PAOLO. Tienes razón: de este caos 25
 confuso, del desconcierto
 en que vivimos, es fácil...
PIETTTO. ¿Crees?...
PAOLO.        Sí, Pietro; eso creo.
P1ETRO. ¿Puedes suponer?...
PAOLO.                De ti,
 perdóname, nada bueno 30
 supongo. Pero ¿quién es
 tu protegido? ¿Es del pueblo?
PIETTRO Mercader.
PAOLO.        En hora buena.
 ¿Y es?
PIETTRO      Lorenzino Buchetto.
PAOLO. ¡Piettro!
PIETTRO.       El primer ciudadano 35
 de Génova.
PAOLO.         No lo niego:
 es el más rico.
PIETTRO.            Y honrado.
PAOLO,. Prestamista y usurero.
PIETTRO. Eso...
PAOLO     Y dueño de un tesoro
 grande.
PIETTRO.       ¡ Inagotable!
PAOII).                 Inmenso! 40
 Pero dime: ¿sabes tú
 dónde lo guarda?
PIETTRO.              Yo creo
 que en sus arcas.
PAOLO.              Te equivocas.
PIETIRO. Pues ¿dónde?
PAOLO.           Dilo a los giielfos.3

5. El partido glielfo de Génova estaba encabezado por los Fieschi y los Grirnaldi. En el siglo xrv, glielfos y gibelinos hablan perdido su significación inicial: eran sólo dos facciones de nobles que se disputaban el poder de la ciudad o de la región.



Texto: Begoña Amorós. 4º de Humanidades. Universitat Jaume I de Castelló. España.

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