Johann Christoph Friedrich Schiller, nació en Marbach (Württenburg)
y murió en Weimar. Poeta, dramaturgo, historiador y primer filósofo
del arte alemán. Hijo de un modesto cirujano, se vio obligado a
estudiar medicina en una academia médica militar de Stuttgart. Ejerció
como médico militar, pero su auténtica vocación era
la literaria. Muy influído por Rousseau y por las lecturas de Schakespeare,
Lessing y Klopstock , desertó para estrenar su primera obra de teatro:
Los bandidos, considerada a veces como una proclama del anarquismo revolucionario.
A partir de este momento pasó a dedicarse el resto de su vida a
la poesía y el teatro, aunque aunó estas actividades con
su estudio de la historia y de lo estético. A partir de 1795 entró
en contacto con August Wilhelm Schlegel, que colaboró con él
en la revista
«Horen». Vivió en Manheim, Leipzig, Dresde y Weimar,
donde trabó amistad con Herder, Wieland y Goethe. Posteriormente
accedió a un puesto docente de historia en la universidad de Jena,
donde ejerció hasta 1799. Durante esta época escribió
¿Qué significa la historia universal y por qué la
estudia el hombre?, que junto con sus Cartas sobre la educación
estética de la humanidad, en plena sintonía con el espíritu
del Sturm und Drang tuvieron una gran influencia sobre Hölderlin,
Schelling y Hegel. Por otra parte, su Himno a la alegría inspiró
la novena sinfonía de Beethoven. Uno de los hechos decisivos en
su orientación fue el conocimiento de la Crítica del juicio
de Kant, que tuvo una inmensa influencia en su orientación filosófica
y estética. De nuevo en Weimar, ya retirado, prosiguió sus
trabajos como dramaturgo y teórico de la estética.
Defendió los ideales de la revolución francesa,
aunque el posterior establecimiento del período del terror jacobino
le desilusionó. No obstante, atribuyó el fracaso de la revolución
y de la consecución plena de sus ideales a la falta de educación
humana para la libertad. Esto le impulsó a considerar que el arte,
y en particular el teatro, deberían ser entendidos como instrumentos
de la educación liberadora de la humanidad. Esta preocupación
por la libertad fue el núcleo alrededor del cual giró toda
la producción poética, teatral y todos los ensayos de Schiller,
pero también de los filósofos del idealismo alemán,
que recibieron una gran influencia de este autor. En su concepción
de la historia, tal como se plasma en sus poemas
y obras teatrales, aparece una reivindicación de la antigüedad
griega, aunque no se trata de una simple nostalgia, sino que para Schiller
la antigua Grecia representa la infancia de la humanidad, una época
de armonía indiferenciada entre los hombres, los dioses y la naturaleza.
Según él, el despliegue de la historia es el progresivo abandono
de aquella armonía que estaba cimentada en un ideal de comunidad,
pérdida de armonía inicial que fue históricamente
necesaria para dar lugar a la lenta emergencia del sujeto. Pero Schiller
considera que ya es hora de alcanzar una nueva armonía basada en
el pleno desplegamiento de todas las facultades humanas, capaz de conjuntar
la plena libertad del sujeto con la moralidad y los intereses de la comunidad.
En este proceso de consecución de una nueva armonía superadora
de la escisión y desgarramiento en que vive la humanidad juega un
papel primordial la estética, ya que sintetiza los impulsos sensibles
con los impulsos intelectuales y formales del hombre, en una especie de
impulso de juego concebido como una manifestación de los impulsos
sensibles que, no obstante, están sometidos a la disciplina de las
reglas. De la misma manera, el hombre, que está sometido al doble
movimiento del determinismo de la naturaleza y la libertad de la voluntad,
debe someter la naturaleza sin sacrificarla, e instalarse en una segunda
naturaleza, propiamente humana, que es la moralidad, de la que lo estético
aparece como condición. Schiller formuló también la
noción del alma bella, caracterizada por un gran sentimiento moral.
Obras principales de Schiller
Otras obras principales no poéticas ni teatrales:
Ensayo sobre la relación entre la naturaleza animal y la espiritual
del hombre, 1785.
El teatro como institución moral, 1785.
El arte trágico, 1791.
De la gracia y de la dignidad, 1793.
De lo sublime, 1793.
Calias o de la belleza, 1793.
De la utilidad moral de las costumbres estéticas, 1793.
Cartas sobre la educación estética del hombre, 1795.
De la poesía ingenua y sentimental, 1795-6.
Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996-98. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. Todos los derechos reservados. ISBN 84-254-1991-3. Autores: Jordi Cortés Morató y Antoni Martínez Riu.